Descripción
Características técnicas
Material: fundición de aluminio
Medidas disponibles: 376 x 654 mm · 476 x 850 mm
Peso: 8-10 kg
Grado de protección mecánica: IP66/IP68, IK10
Grado de protección del driver: IP67
Clasificación energética: A+
Temperaturas de trabajo: desde -40ºC hasta 45ºC
Clase de protección eléctrica: Clase I (opcional Clase II bajo pedido)
Ventana óptica: vidrio templado o policarbonato (a elegir en pedido)
Garantía: 5 años de base, ampliable hasta 10 años bajo pedido
Suministro: farol sin columna ni brazo
Diseño y presencia urbana
El Farol Fernandino es uno de los faroles clásicos con mayor identidad visual del catálogo de alumbrado público de Marvizon. Su corona ornamental con relieves vegetales, el cuerpo cilíndrico acristalado y las patas estriadas de la estructura inferior configuran una silueta inconfundible que aporta coherencia arquitectónica al entorno, convirtiéndolo en la elección habitual cuando la estética del espacio importa tanto como la función.
La corona que remata la parte superior del farol fernandino es su elemento más distintivo y el que más lo diferencia visualmente de otros modelos clásicos del mercado. Su nivel de detalle en el moldeado, con motivos vegetales trabajados en fundición de aluminio, lo convierte en un referente del alumbrado ornamental especialmente valorado en proyectos de rehabilitación urbana donde cada elemento del espacio público tiene que estar a la altura del entorno.
Sus proporciones y nivel de detalle ornamental hacen que el Farol Fernandino funcione igual de bien como elemento individual que formando alineaciones, donde la repetición del modelo refuerza la identidad visual del espacio y genera una experiencia urbana reconocible. Puedes ver un ejemplo de esta aplicación en el proyecto de alumbrado público de la Iglesia Palmariana, donde se utilizó tanto sobre las farolas de fundición como sobre brazos de fachada.
Aplicaciones y usos
El Farol Fernandino es el farol de referencia en proyectos donde el espacio público tiene valor histórico o patrimonial reconocido. Su presencia es habitual en centros históricos, plazas de representación y paseos peatonales de municipios que han apostado por recuperar o mantener la imagen tradicional de su alumbrado, tanto en rehabilitaciones de redes existentes como en nuevas instalaciones que buscan integrarse con la arquitectura del entorno.
A diferencia de otros modelos clásicos, el farol fernandino tiene una identidad visual tan definida que condiciona positivamente la percepción del espacio completo. Por eso es especialmente demandado en proyectos donde el ayuntamiento o el equipo de diseño urbano han establecido criterios estéticos específicos que el alumbrado debe respetar, desde la recuperación de una plaza histórica hasta la iluminación de un recinto religioso o monumental.
Lo utilizan habitualmente ayuntamientos y empresas privadas que trabajan en entornos donde el resultado visual del conjunto es tan relevante como los parámetros técnicos de la instalación.
Tecnología LED
El Farol Fernandino integra un sistema LED de alto rendimiento basado en diodos OSRAM OSCONIQ P3737®, con une eficiencia mínima de 168 lm/W a temperatura de juntura de 85ºC y hasta 189 lm/W a 25ºC. El sistema es escalable mediante bloques modulares independientes, lo que permite configurar la potencia exacta necesaria para cada proyecto, desde 15W hasta 75W, con un rango de flujo luminoso que va desde los 1.110 hasta los 10.125 lúmenes según la potencia y temperatura de color seleccionadas.
La regulación se gestiona mediante protocolo DALI-2, certificado por Digital Illumination Interface Alliance, que permite optimizar la interoperabilidad con el driver, mantener el flujo luminoso de los LEDs según envejecen (CLO) y reducir el consumo en momentos de pico de demanda eléctrica. El sistema es compatible con los principales módulos de telegestión del mercado, permitiendo la identificación del estado de funcionamiento del equipo y su integración con plataformas SCADA o GIS.
Las lentes son de PMMA de alta eficiencia de transmisión, fabricadas por LEDIL© o KATHOD©, con más de 30 opciones de distribución del flujo de luz en configuración asimétrica o simétrica, adaptables a los requisitos fotométricos de cada instalación. El driver es de fabricante EagleRise©, con vida útil superior a 200.000 horas, protección contra sobretensiones de hasta 20 KV y rango de entrada de 100 a 305 VAC.
Materiales y acabados
El Farol Fernandino está fabricado en fundición de aluminio, un material que combina resistencia natural a la corrosión con la capacidad de de reproducir con precisión los detalles ornamentales que definen este modelo. A diferencia de otros materiales metálicos, el aluminio no requiere tratamientos antioxidantes periódicos para mantener su comportamiento estructural en exterior, lo que lo convierte en una opción especialmente adecuada para instalaciones permanentes en entornos costeros o con alta humedad.
El cuerpo del farol incorpora un acabado en pintura resistente a ambientes corrosivos aplicado sobre el disipador, que actúa como barrera adicional de protección frente a la intemperie y prolonga la vida útil del conjunto sin necesidad de mantenimientos frecuentes. Bajo pedido, el acabado puede personalizarse en cualquier tonalidad de la carta RAL, lo que permite su integración en proyectos municipales o urbanísticos con criterios cromáticos definidos.
La ventana óptica está disponible en vidrio templado o policarbonato de alta resistencia según las necesidades del proyecto, ofreciendo en ambos casos una protección eficaz frente a impactos, agentes atmosféricos y variaciones térmicas. El disipador térmico es de aluminio inyectado de alta capacidad, garantizando una gestión eficiente del calor generado por el módulo LED a lo largo de toda la vida útil de la instalación.
Instalación y mantenimiento
El Farol Fernandino se instala sobre columna o brazo de alumbrado clásico mediante chapa adaptada a medida por corte CNC, lo que garantiza un ajuste preciso a cada tipo de soporte sin necesidad de modificaciones en obra. La potencia es ajustable a cada aplicación o necesidad, y el sistema es divisible por segmentos independientes, lo que facilita tanto la instalación inicial como cualquier intervención posterior sobre el conjunto.
Una de las ventajas técnicas más relevantes del farol fernandino es que es completamente reparable, permitiendo sustituir su módulos funcionales y estructurales de manera independiente sin necesidad de reemplazar el conjunto completo. Esto reduce significativamente los costes de mantenimiento a lo largo de la vida útil de la instalación, algo especialmente relevante en proyectos de alumbrado público donde el número de faroles instalados puede ser elevado.
La fuente de alimentación incorpora protección contra sobretensiones, sobretemperatura, sobrecargas y cortocircuitos, con un módulo adicional de protección contra sobretensiones transitorias de hasta 20 KV. Su rango de temperatura de trabajo, desde -40ºC hasta 45ºC, garantiza un funcionamiento fiable en cualquier condición de instalación exterior dentro de ese rango climático.




